lunes, 25 de marzo de 2013

ANNA KARENINA

MORIR DE AMOR.
 ANNA KARENINA 2012-BASADA EN LA OBRA DE LEON TOLSTOI
Considerada como la obra cumbre del REALISMO, recién acabado el ROMANTICISMO, es una crítica a la aristocracia rusa de finales del XIX. Muestra la hipocresía en la que viven y la falta de valores de la elite que rodea este círculo, donde se perdonan algunas infidelidades y se castigan otras.

La primera vez que se llevó a la gran pantalla fue en 1935, protagonizada por la grandísima Greta Garbo y Fredric March, nominado cinco veces a los OSCARS y poseedor de dos estatuillas.

Después le seguirían seis versiones más:
 La que hoy nos ocupa es la, hasta el momento la última, versión a cargo de Joe Wright como director y Keira Knightleyen el papel de Anna.
He disfrutado mucho desde el primer momento y la he visto como si se tratara de la primera vez, como si no hubiera leído la novela ni tampoco visto ninguna otra versión. Desde el primer momento te engancha. Es una sinfonía de colores, de movimiento, de sonidos para disfrute de todos los sentidos. La música no podía estar mejor introducida y las interpretaciones son magníficas, desde Keira hasta Jude Law, pasando por la belleza arrolladora de Aaron Johnson.

Una estupenda ambientación y puesta en escena te obligan a no perder ni un detalle. Muy bien merecidas las nominaciones a:
MEJOR DISEÑO PRODUCCION
MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
MEJOR FOTOGRAFÍA Y 
MEJOR VESTUARIO, este que fue el que se llevó el OSCAR, aunque a mi entender se merecía más, por ejemplo mejor actriz, pues Keira Knightleyen borda el papel. 

Vaya mi enhorabuena por tan excelente trabajo y mi recomendación de que vayáis a verla.
(Dresán) 
 

miércoles, 13 de marzo de 2013

OUIJA


La  OUIJA

Una noche de invierno
Jugando a la ouija
Bajamos al infierno.
Tres perros aullaban.
Se oían truenos.
De los tres, sollozaba
el más pequeño.
Miramos a la luna.
Con los perros aullaba el viento.
Un pozo profundo, un agujero negro.
Una cuerda se rompe.
Silencio, silencio.
Se oyen ruidos...lamentos
Inacabado cuento.
Vuelven a ladrar los perros.
Nuestras manos se encuentran.
Oscuridad silencio.
Un calor sofocante ahoga nuestros cuerpos.
Ojos que se buscan, miradas que se cruzan
Silencio, silencio, silencio.

(Juan Dresán)

MARÍA


Un portazo
me despierta asustada.
Te acercas amí.
Tu hedor me marea.
Hueles a borracho,
a alcohol a tabaco.
Tu fétido aliento
me golpea en la cara.
Que asco, que asco.
No quiero, no quiero
Te susurro asustada.
No quiero,
¡ los niños.!
Me das un puñetazo y
Me rompes las bragas.
Los niños se despiertan.
Yo muerdo la almohada,
esperando que acabes

tu faena en mi cama.
(Juan Dresán)

jueves, 7 de marzo de 2013

METODO BESAMETONTO

EL MÉTODO BESAMETONTO.

La verdad que no entiendo muy bien este método, bueno no es que no lo entienda es que yo creo que nadie sabe que leches es esto. Se trata de decirle a un tonto que te bese pero sin que se entere o qué?
Yo creo que es como una mahonesa con mucho huevo y  poco aceite o puede ser al revés que nos sobre aceite y por tanto lo perdamos. Y la verdad es que no están los tiempos para ir perdiendo aceite, tal como está interior.
¿Quién pone los huevos y quién pone el aceite? Pues sin duda el que intenta cuajar la mayonesa.

Para hacer una buena mayonesa no hacen falta muchos ingredientes: 

Aceite, a ser posible de oliva, si es de Jaén mejor, huevos, según lo quieras de espeso más yema y menos clara, con lo cual si no hay clara, saldrá la mayonesa espesa. 

La cosa más importante es saber mezclar y batir bien los huevos con el aceite, que si no se corta...una pizquina de sal, un poquito de limón para darle un toque de acidez y ya está: 

UNA BUENA MAYONESA, O MAHONESA si eres Balear.
Un consejo cuidado al mezclar. Hacedlo suavemente. Eso sí batid bien sin parar hasta que cuaje.
Consejos de cocina de Dresán.



FOTOGRAFÍA-DESDE MI PRIMERA INSTAMATIC

Repasando mis albúmes de fotos, he caído en la cuenta de que llevaba mucho tiempo, hasta hace muy poco,  olvidada una de mis más viejas aficiones: LA FOTOGRAFIA.


Mi primera cámara fue una KODAK INSTAMATIC, aquellas que llevaban como un carrete doble, el foco era fijo, la lente sencilla y sacaba fotos cuadradas. Para pasar el carrete había que girar una ruedecilla en la parte posterior hasta notar un tope. Era una cámara muy sencilla, pero a mí me ilusionó tanto como si me hubieran regalado una profesional. Me encantaba fotografiar todo, calles, animales, flores toda clase de objetos, pero lo que más hacerles fotos a mis amigos. Estoy hablando de finales de los años sesenta, por aquella época, me encantaba la llegada de las fiestas patronales, a pesar de ser un pueblo pequeño, principalmente dedicado a la agricultura, tenía un gran arraigo cultural y esas fiestas eran de las mejores que se celebraban en la comarca. Recuerdo haber hecho uso de mi cámara fotografiando la construcción de la plaza de toros, que se hacía de troncos de madera entrelazados, formando una valla circular en la PLAZA MAYOR y como no, el palco donde se sentaban el alcalde y los caciques del pueblo. Recuerdo haber hecho alguna foto a Los Pequenikes, un grupo musical muy bueno y a Junior, ex-componente del dúo Juan y Junior. Cuando llevaba el carrete a la pequeña tienda de revelado me pasaba días enteros con ansiedad esperando a ver el resultado de tales fotos. Muy distinto a la actualidad, que puedes ver al momento, con las cámaras digitales o los teléfonos móviles etc.

Pasaron muchos años hasta comprar mi primera réflex, una KONIKA, mejor dicho un maletín con flash, gran angular y tele. Por entonces compartía afición con una joven que vivía en la misma calle donde yo trabajaba, con ella aprendí a revelar en el cuarto oscuro improvisado en el baño. Recuerdo los fuertes olores  de los líquidos de revelar. Era una labor de mucha paciencia. Primero lo hacíamos revelando los carretes en blanco y negro. La cantidad de veces que se nos enganchaba el carrete en la espiral del tubo...la oscuridad debía ser absoluta, sellábamos las juntas de las puertas con cinta aislante negra para evitar que se filtrara el mínimo rallito de luz. Contando mentalmente los segundos para el tiempo necesario, después fijarlo y lavarlo abundantemente. La impaciencia nos ganaba a veces y le dábamos al negativo aire con un secador, lo que causaba que alguna gota secara mal y manchara como una sombra. Pero con qué ilusión lo hacíamos....el proceso que más me gustaba era el del positivado a papel, ver como poco a poco iban apareciendo las imágenes nos hacía sentir como si hiciéramos magia, donde no había nada en segundos aparecía un rostro, un paisaje. Emocionante de veras. Y no hablemos de los viradores con olor a huevos podridos....
Aún conservo una de las mejores cámaras que he tenido, LA CANON A1. Corrían ya los 80 y con ella me saqué mi título oficial de fotógrafo, nada más y nada menos que en 1984.

Ahora todo es más rápido más fácil, la llegada de la era de la fotografía digital nos permite todo tipo de posibilidades, pero el que sea más rápido de ver los resultados no implica que cualquiera que lleve una cámara pueda hacer buenas fotos, para ello hace falta mirar con ojo de objetivo, con ojo de cámara oscura. Tener alma de pintor, pues al fin y al cabo una foto digitalizada y retocada con cualquier programa infórmatico no deja de ser, a mi parecer, una moderna técnica de pintura. Quedaron muy atrás aquellos años, aquellos primeros años en que los negativos eran de cristal con una fina capa de sales de plata...
En el siguiente capítulo os contaré mi experiencia con las polaroid.....Un saludo. Dresán.


martes, 5 de marzo de 2013

CHUPADORES DE ENERGÍA


Personas víricas que consumen energía

Llegan, nos contagian sus emociones negativas y nos dejan sin fuerzas.

Defenderse y protegerse de este tipo de personas es una obligación.

Parar los pies a los víricos victimistas no es abandonarles sino invitarles a tomar las riendas.



Seguro que usted se ha visto alguna vez en esa situación en la que después de mantener una conversación con un amigo se ha sentido desolado, ha contemplado el mundo con más tristeza y menos entusiasmo que antes de empezar la conversación, o ha pensado: “Madre mía, a este amigo no le pasa nada bueno, siempre tiene una queja”. Y en situaciones extremas, ha escuchado el teléfono, ha visto el nombre de la llamada entrante y ha dejado de atenderlo porque sabe que esa persona, de alguna manera, le va a complicar la vida: le va a contar un nuevo problema o seguirá hablando de su monotema, por lo general con temática “desgracia”. La pregunta que uno se plantea siempre después de pasar un rato con las personas víricas es: “¿Y yo qué necesidad tengo de estar oyendo esto?”.
¿Quiénes son las personas víricas? Aquellas que llegan y le contagian de mal humor, de tristeza, de miedo, de envidia o cualquier otro tipo de emoción negativa que hasta ese momento no se había manifestado en su cuerpo. Es igual que un virus: llega, se expande, le hace sentir mal y cuando se aleja, poco a poco, usted recobra su estado natural y, con suerte, lo olvida.
El origen de la persona vírica puede ser variado: el mal genio, la envidia, la falta de consideración, el egoísmo, la estupidez o la falta de tacto. Lo importante es verse con recursos suficientes para protegerse del contagio. El mundo está lleno de personas víricas de diferentes tipologías, unas menos dañinas y otras malévolas que dejan memoria y cicatriz.
Víricos pasivos. En esta categoría incluyo a los victimistas, los que echan la culpa de todo su mal a los que tienen alrededor, nunca son responsables de lo malo que les ocurre porque son los demás o las circunstancias los que provocan su malestar. Si les escucha y a usted le va bien, llegará a sentirse mala persona por disfrutar de lo que los victimistas no tienen. Y no porque no tengan posibilidad de hacerlo, sino porque han aprendido a obtener la atención a través de la queja y eso es cómodo. Se sienten maltratados por la vida y abandonados de la suerte. Por supuesto, le hacen sentir mal a quien no les presta la atención de la que se creen merecedores. Con estas personas sufrirá el contagio del virus tristeza, frustración y apatía.

“Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien” (Víctor Hugo)
Víricos caraduras. Son los que siempre le pedirán favores, pero a la vez no son capaces de estar atentos a sus necesidades. No mantienen relaciones bidireccionales en las que entreguen tanto como reciben. Tiran de otros sin preguntarles si están bien, si necesitan ayuda, si les viene bien prestársela en ese momento. Son egoístas y egocéntricos, y en el momento en el que se deja de satisfacer sus necesidades comienza la crítica y el chantaje emocional. Con estas personas sufrirá el contagio del virus “siento que abusan de mí”, aprovechamiento y resignación.
Víricos criticones. Viven de vivir la vida de otros porque no les vale con la suya. Su vida es demasiado gris, aburrida o frustrante como para hablar de ella, así que destrozan todo lo que les rodea. No espere palabras de reconocimiento hacia los demás ni que hablen de forma positiva de nadie, porque el que a los demás les vaya bien, les potencia su frustración como personas. No saben competir si no es destruyendo al otro. Arrasan como Atila. Con estas personas sufrirá el contagio del virus desesperanza, vergüenza, incluso culpa si participa en la crítica. Y la culpa luego arrastra al virus del remordimien
Víricos con mala idea. Manténgalos bien lejos. Están resentidos con la vida, ya sea porque no han sido capaces de gestionar la suya o porque la suerte no les ha acompañado. Anticipan que las personas son interesadas y no esperan nada bueno de ellas. Todo lo interpretan de forma negativa, a todo el mundo le ven una mala intención. Viven en un constante ataque de ira, como si el mundo les debiera algo. No soportan que otros tengan éxito, esfuerzo y fuerza de voluntad, porque estas actitudes de superación les ningunean todavía más. Con estas personas sufrirá el contagio del virus indefensión, inseguridad, impotencia y ansiedad.
Víricos psicópatas. Para los que no lo sepan, no hace falta ser asesino en serie para ser un psicópata. El psicópata es aquel que inflige dolor a los demás sin sentir la menor culpabilidad, remordimiento y sin pasarlo mal. De estos hay muchos de guante blanco. Son los que humillan, faltan al respeto a propósito, pegan, amenazan y provocan que se sienta ridículo, menospreciado, y se cargan la autoestima. Ante ellos, salga corriendo, porque el que lo hace una vez, repite. Si le permite que le maltrate, usted terminará pensando que ese es el trato que merece. Con estas personas sufrirá el contagio del virus miedo y odio. Muy difícil de erradicar, perdura durante mucho tiempo en su memoria.
Mecanismos de defensa. Para evitar el contagio de los víricos victimistas, lo primero que hay que hacer es pararles. Decirles que estará para ayudarles a tomar decisiones y solucionar problemas, pero no para ser el pañuelo en el que ahogan sus penas sin implicarse. Estas personas se acostumbran a llamar la atención con sus desgracias, pero son incapaces de responsabilizarse y actuar porque optan por el camino fácil: llorar.
Dígale que estará encantado de ayudarle siempre y cuando se movilice. Y si no lo hace, decida alejarse de alguien que ha tomado la decisión de ser un parásito toda la vida. No lo está abandonando, le está dando aliento para que actúe. Si decide no tomar las riendas de su vida, ser su paño de lágrimas, tampoco será una ayuda. Se gasta la misma energía quejándose que buscando soluciones. La primera opción consume y resta, y la segunda suma.

“La tristeza del alma puede matarte 
mucho más rápido
que una bacteria”
(John. E. Steinbeck)
Ante el virus de pedir, el antivirus de decir no. Si usted no hace prevalecer sus necesidades y prioridades, ellos tampoco lo harán. Una cosa es ser solidario y otra muy distinta estar a disposición de todos y no estar nunca para uno mismo.
No permita que la persona vírica criticona haga juicios de otras personas que no estén presentes. Si lo hace con otros, también lo hará cuando usted no esté presente. No entre en su juego ni se identifique con esa conducta. Dígale que no le gusta hablar de personas que no están presentes. Y si se trata de rumores, dígale que no tiene la certeza de que el rumor sea cierto. Los rumores, la mayoría de las veces, son infundados, falsos o exagerados. Se propagan como el viento, y a pesar de que luego se compruebe que son falsos, el daño ya está hecho. Actúe como le gustaría que lo hicieran, con respeto, discreción y veracidad. Es más importante ser ético que evitar un conflicto con un criticón.
Y por último, no permita que nadie le falte al respeto y mucho menos le maltrate ni psicológica ni físicamente. Como personas, todos merecemos un trato digno. Hágase valer. Pida ayuda, póngase en su sitio, no consienta una segunda oportunidad a quien le ha hecho daño. El que le daña no le quiere; olvídese de justificarle por su pasado, su carácter, su educación, el alcohol o sus problemas. Nada, absolutamente nada, autoriza la falta de respeto y el maltrato físico y psicológico. Y esto es válido en el ámbito familiar, laboral y entre los amigos.
Rodéese de personas de bien, que le quieran y que se lo demuestren, que le hagan feliz, con las que salga con las pilas recargadas. Tenemos la obligación de ser felices y disfrutar. Hay mucha gente dispuesta a ello. No las deje escapar. Las personas estamos para ayudarnos, somos un equipo.
El País.com

lunes, 4 de marzo de 2013

Fernández Díaz peca de homofobia


Las leyes y lo que diga el Tribunal Constitucional son una cosa, y sus creencias, otra. El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ya había manifestado su desacuerdo con el rechazo al recurso de inconstitucionalidad que su partido, el PP, había presentado ante la ley de matrimonio de personas del mismo sexo que aprobó el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2005. Y el miércoles, en Roma, tuvo ocasión de repetir —e intentar justificar— sus argumentos. “Si nos oponemos al matrimonio entre personas del mismo sexo, no podemos usar argumentos confesionales. Existen argumentos racionales que dicen que ese matrimonio no debe tener la misma protección por parte de los poderes públicos que el matrimonio natural. La pervivencia de la especie, por ejemplo, no estaría garantizada”.
El ministro, que participaba en un coloquio sobre Religión y Espacio Público celebrado en la Embajada de España en Roma, hizo una encendida defensa de la supeditación de la vida pública a la religión [católica]. “Conozco el Parlamento y puedo decir que cuando se han aprobado determinadas leyes ha existido abdicación de las propias creencias, o increencia, pero no persecución. Si el 75% de la población española que se declara católica actuase en coherencia, determinadas leyes nunca se habrían aceptado”, aseguró en clara mención a la norma que tanto molestó a la jerarquía católica en España y en el Vaticano.
Fernández Díaz se ha quedado, al menos públicamente, solo en sus manifestaciones. El secretario de Justicia, Derechos y Libertades del PP, Iñaki Oyarzábal, dijo a través de Twitter que las palabras del ministro contra el matrimonio homosexual eran “desafortunadas” y ha asegurado que “en nada vinculan al PP”.

El ministro cree que si hubieran votado en conciencia la mayoría de los diputados habrían rechazado el matrimonio gay
El titular de Interior también se pronunció sobre el cambio en el currículo de la asignatura de Religión promovido por el titular de Educación, José Ignacio Wert. “Las vigentes leyes educativas no respetan los acuerdos Iglesia-Estado en cuanto a la asignatura de Religión”. Por eso, entre otras cosas, se está elaborando una reforma. “La Religión, según esos acuerdos, no puede ser considerada una maría, y debe tener el mismo rango que otras asignaturas fundamentales”, declaró.
La Secretaria de Igualdad del PSOE, Purificación Causapié, respondió ayer en un comunicado que “no puede gobernar quien no cree en la Constitución y pretende imponer su moral al llegar a afirmar que existe un matrimonio natural y verdadero”. Es “incomprensible que, en pleno siglo XXI, sea el ministro del Interior quien coloque la religión por encima del derecho de las personas a casarse con quien deseen” con unos “argumentos cercanos a épocas medievales”, añadió.
La vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, publicó en Facebook que cree que al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, “se le ve el plumero” cuando “reclama más religión y menos igualdad” y “más derechos para quienes profesan la religión católica y menos para los matrimonios entre otras personas del mismo sexo”. La dirigente del PSOE ha criticado que Fernández Díaz “esté preocupado por la continuidad de la especie” cuando “la verdad es que lo que le preocupa es la continuidad de la Iglesia católica más retrógrada”.
:-* lA FELGTB recuerda que el Constitucional acaba de rechazar el recurso contra el matrimonio entre personas del mismo sexo del PP.
La Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) ha respondido al ministro en un comunicado. “Volver a cuestionar en términos anticientíficos el matrimonio igualitario, votado y apoyado por la inmensa mayoría de los españoles y avalado recientemente por el Tribunal Constitucional, es utilizar su posición de ministro de toda la ciudadanía para intentar imponer unas ideas reaccionarias y excluyentes”, ha dicho. “¿Cuántos años han de pasar hasta que algunos fanáticos se enteren de que las personas LGTB tenemos hijos y que estos hijos han de ser reconocidos y respetados por sus gobernantes? No se puede tolerar que el responsable de Interior desconozca hasta ese punto la sociedad que gobierna”, ha añadido Isabel Gómez, vocal de Familias de la FELGTB..
(Extraído de EL PAIS.COM)